Vía Carrusell : "30 AÑOS ROMPIENDO UÑAS" Mas bien fueron 30 años rompiendo la cabeza buscando algún resquicio por donde ascender a esta mole caliza, aunque fue con un año de retraso consigo esta escalada y adelantar en este reto, es un peldaño mas pero aún falta mucho para alcanzar el objetivo. El día 17
de julio nos vamos Ynma y yo al Picu Urriellu con intención de hacer varias
actividades e intentar sacar partido al viaje, la idea era la de aprovechar el
mismo de día por la tarde después de 6 horas de coche, hacer la aproximación
otras 2’30 h., escalar otras 3 h., y descender al refugio al menos otras 2
horas incluido el rapell de la pared Este, una buena paliza, la suerte nos
acompaña porque hubo niebla toda la tarde y eso facilita las aproximaciones, lo
cierto es que la jornada fue buena.
Esta ruta “Carrusell” ya la intente
en invierno al día siguiente de la apertura de la vía “Dile al Sol”, en aquel
momento no pudimos con ella a causa del frio y viento que hacía y nos tenemos que retirar a
escasos metros del enlace con la vía del “Pájaro Loco”, fue una lástima porque
podría haber sido la primera repetición invernal de la ruta, “creo que aún no
esta escalada en esa época”, pero ahora y con el calor recuperamos las
sensaciones y el placer de escalar en roca cálida.
La
ruta como casi todas de la vertiente Este es magnífica, roca excelente, buen
ambiente, tiene tramos fáciles donde apretamos en velocidad para ganarle tiempo
al reloj y varios largos en los que hay que pensar y hacer las cosas bien, pero
en general la ruta es disfrutona solo falta una buena reequipación y a
disfrutarla.
Después
de la larga espera a causa del mal tiempo por fin vemos que el verano aunque
tarde siempre llega, así que con la mochila ya preparada desde hace varias
semanas arreamos para el monte, la aproximación al Picu no pudo ser mejor, día
nublado con el terreno húmedo por el roció de la noche y la lluvia del día
anterior hizo que el ascenso fuese cómodo sin el asfixiante calor que hace durante
las horas del mediodía. Esto nos
da la ocasión de aprovechar la misma tarde para escalar en la pared este, tenía
una deuda pendiente desde la pasada temporada 2.018 con la ruta “ Carrusell”,
que era el año que coincidió con los 30 años de su apertura, “30 años rompiendo
uñas”, yo sigo con la misma idea de repetir las rutas 30 años más tarde,
en este reto llegare hasta donde pueda, esta misma ruta la intente en enero después de la
apertura en la vertiente sur de “Dile al Sol”, aquel intento podría haber sido la primera
repetición invernal de la ruta pero en aquel momento el frio nos impidió
terminar quedándonos a escasos metros del final.
Ahora
nos resarcimos de aquel intento invernal y esta jornada disfrutamos de una
escalada a la sombra del Picu, 3 horas de ascensión que creo que está bien a
pesar de la mala equipación que tiene con buriles viejos en ocasiones la falta
de seguros hace pensar en dar el paso siempre pensando en que una caída puede
llegar a romper la cadena de seguridad pero todo fue muy bien.
Cansados
pero satisfechos descendemos al refugio mañana será otro día importante, en
esta jornada intentaremos la escalada de la que sería la primera repetición de
la ruta “Dile al Sol”, al menos eso pienso aunque ese detalle era algo
segundario lo importante era disfrutar de la ascensión.
Escalada de placer en Dile al Sol
Había
varias cordadas que ascendían la canal de la Celada por delante de nosotros
pero no me preocupaba ya que imaginaba que no irían a la nuestra, empezamos
sobre las 10 de la mañana esperaba tener tiempo de sobra para la actividad que
había previsto para completar la jornada.
Ahora
después de repetir la ruta sigo pensando que esta escalada puede llegar a ser
una clásica en la sur, creo que llegara a ser muy repetida y tiene condiciones
para ello solo le falta una reequipación adecuada que espero no tarde en
hacerse y a disfrutarla, roca fantástica con posibilidad de proteger bien y
todo en un buen ambiente, también situada en una zona segura y protegida de las
piedras que pueden venir de la cumbre.
La cima
fue especial en aquel momento la encontramos solitaria algo que siempre se
agradece, en ocasiones hay que pedir numero para hacerse la foto de cumbe y ya no
es lo mismo, como aún quedaba mucho día por delante decidimos dirigirnos a
Tiros de la Torca, rapelamos hasta la pedrera y a continuación descendemos por
la vía sagitario.
Saliendo de la canal por la vía Pidal
jardín cerca de la cumbre
Fue un
buen día por la repetición de la vía “Dile al Sol”, pero pasamos toda la jornada al
sol y a pesar de la crema solar llegamos un toco tostados al refugio. Nos
quedaba un día que esperábamos aprovechar, la idea era hacer la Pidal y
encontrarnos con unos amigos durante la ascensión pero estos se adelantaron y
no pudimos coincidir, fue una escalada limpia sin problemas a pesar de
tener una cordada por delante siempre con el temor de que alguna piedra pudiera
caer por la canal pero no hubo contratiempos y alcanzamos la cumbre sin novedad
y rápidos.
Cumbre , cansancio pero ya con ganas de regresar pronto
Ahora
toca pensar en la próxima visita y hacer nuevas escaladas en Urriellu o en otra
montaña hay algunas dudas también proyectos nuevos pero hay que esperar el momento oportuno no siempre se puede ir cuando queremos, gracias Ynma por tu compañía, aunque fueron días tensos pero también creo que encontramos momentos perfectos para recordar, nos quedan muchas fotos de cumbre.
Esto es un pequeño relato de una tarde invernal que pudo convertirse
en una pesada larga y aburrida pero con algo de voluntad y un poquito de
sacrificio consigo recuperar y arreglar. Esta situación le puede pasar a cualquiera y en
cualquier momento, por suerte no es exclusiva mía “menos mal”, pero es algo que
tiene tan fácil solución que podemos arreglar si sabemos dar el giro necesario y
poner algo de orden a nuestra cabeza, intentar comunicar nuestro interior con
la naturaleza está al alcance de todos solo es cuestión de dar ese paso con un
poco de voluntad para convertirla en un encuentro extraordinario.
Atardecer desde un lugar habitual de escaladas, Pedra Serpal
MI
DESTINO LO MARCA EL VIENTO:
Fue una tarde cualquiera a final de enero a muy pocos días de rematar
el mes, hace frio pero al menos esta tarde no llovía como días pasados y algún
rayo de sol entraba por mi ventana iluminaba e invitaba a cualquier cosa, a pesar de eso estaba
siendo una tarde aburrida de verdad. No fue un día especialmente tan difícil
como puede parecer por el comentario inicial: en el trabajo del muro todo transcurre
como un día normal, tranquilo y relajado el resto nada fuera de lo corriente, pero
pudo convertirse en un mal día al menos cuando llega la tarde que se estaba
haciendo muy larga, estoy aburrido y en estos momentos solo, sentado en el sofá
de la sala viendo la tele pero sin apenas prestarle atención solo pensando y
soñando con historias que posiblemente nunca pueda llevarlas a la realidad y
aquí no hago otra cosa más que perjudicar la espalda.
No tenía ni pizca de ganas de salir ni mucho menos hacer
deporte, las sensaciones no eran nada buenas, más bien eran peores, me dolía la
espalda, las rodillas, con los gemelos lesionados no puedo pensar siquiera en
hacer poco más que un trote corto por el campo, estaba cansado y lo cierto es
que no sé el motivo de esta situación, no hice nada especial los días
anteriores, la verdad es que no hice nada para estar en este estado tan
desastroso pero estaba cansado apático y sin embargo debería estar feliz por
las actividades de escalada de este inicio de año y aunque no mucho también hice alguna
que otra salida como patinar, pescar o volar en parapente.
Pero a pesar de este
cansancio y en contra de mi escasa voluntad decido coger la bici y salir a dar
unas pedaladas a ver hasta donde llegaba, no esperaba casi ni sudar porque tampoco
quería ir demasiado lejos era solo para dejar mi conciencia tranquila, además ya
era tarde y no podría hacer gran cosa, el destino como un velero lo marcaría el
viento yo apenas puedo decidirlo solo pedaleo sin ganas pero con la certeza de
que lo necesitaba y me vendría muy bien, quería salir a tomar el aire, quería
pensar dejar volar mi imaginación, pero también pude hacer eso mismo sin bici, podía
haber ido con más tranquilidad por el paseo marítimo, comprarme una bolsa de
pipas dar un pequeño paseo y seguir pensando en mis historias pisando las hojas
de este invierno que brillaban con la humedad de la tarde, no tenía necesidad de esforzarme
lo más mínimo, para que sudar.
Pero no, como un gilipollas cojo la bicicleta y salgo a la
calle vestido de ciclista, pero el hábito no hace al monje, eso sí salgo con mucha
tranquilidad, con parsimonia diría yo, “quien lo iba a decir”, Casi sin darme
cuenta cojo dirección hacia las playas, por la hora que era esperaba regresar
pronto a casa, pero al menos me habría obligado a romper esta pesada, tediosa y
aburrida tarde, por poca cosa que hiciera seguro que mi cuerpo lo agradecería,
llevo una temporada larga sin apenas hacer deporte o muy poco, lesiones y el
mal tiempo son las escusas más habituales, tampoco hay tiempo por otras
cuestiones más familiares pero no por salir ahora será el inicio de nada serio,
no pensaba retomar los entrenamientos ya no tengo esa mentalidad de competir
como antes y aunque me esfuerce tampoco podría.
Son unos 4 kilómetros lo que me separa de la playa de Testal,
zona marisquera de mi pueblo, desde allí parte un bonito sendero paralelo a la
playa, ya lo había hecho en varias ocasiones en bici, paseando o corriendo, es
tarde y por la hora que era el sol ya se estaba poniendo en el horizonte y me
da de frente, apenas me dejaba ver por donde circulaba no llevo gafas de sol ni
siquiera una mala visera que me ayude a vislumbrar el camino ni el terreno que
piso, voy casi a ciegas, además de salir a pedalear sin ganas me expongo a
darme una torta. “Hay que ser tonto”, voy sorteando los obstáculos que tengo
por delante, raíces, piedras, la mayoría tapadas por las hojas, arboles etc.,
en varias ocasiones casi me voy al suelo de bruces, en una de ellas tengo los
reflejos suficientes de agarrarme a un pequeño arbusto y evitar darme una buena
hostia hasta las piedras de la playa unos 2 metros y en la que pude hacerme
mucho daño, en otras por suerte consigo echar el pie al suelo antes de caerme.
Hasta ese momento no me daba cuenta del espectáculo que me
ofrecía la puesta de sol, solo refunfuñaba y renegaba por lo que molestaba
tenerlo justo de frente, en mi tierra gallega estamos muy acostumbrados a esta
visión y no caemos en ese detalle, para nosotros la puesta de sol en la mar es
una panorámica que vemos a diario, en ocasiones espectacular pero siempre hermosa, la
tenemos casi como un cuadro colgado en la pared, lo admiramos pero no perdemos mucho
tiempo observándolo, pero hoy será una tarde especial, poco a poco siento como
mi espíritu vuelve a renacer, sin apenas darme cuenta pedaleo con más brío, con
más energía, mi corazón late con más fuerza, a cada pedalada me siento mejor supongo
que por el poco esfuerzo que estaba haciendo o también porque esta situación me
recarga las agotadas baterías, me detengo un momento y pongo a funcionar mi
cámara también aprovecho para tirar algunas fotos con mi móvil, nada que ya no
tenga en mi álbum, pero este momento fue especial y me apetecía hacerlo.
Con las fotos que consigo esta tarde no esperaba
hacer nada especial, solo guardarlas en la carpeta junto con otras muchas parecidas y
disfrutarlas viéndolas más tarde, pero viendo
el resultado quiero compartir estas sensaciones y momentos vividos de una mala
tarde y que posiblemente habría sido una mala muy mala tarde si hubiese
continuado tumbado en el sofá de mi casa pero que finalmente consigo arreglar
con esta pequeña salida, fue un encuentro casual, inesperado y maravilloso con
la naturaleza que espero repetir más veces, no para ver la puesta de sol que
estará siempre presente y puedo disfrutarla cuando quiera, pero si para maravillarme
de este fantástico ambiente de la ría a la vez que entreno, no es necesario
tener ganas de hacer algo, solo hay que intentarlo, creo que es importante
obligarse de vez en cuando a salir y disfrutar del entorno que nos rodea aunque
sea en solitario, también disfrutar de los amigos, de la compañía de hojas de
hierbas lo fácil es quedarse en casa pero con ello nunca disfrutaríamos de
estos momentos tan mágicos.
Al final de esta salida inesperada regreso a casa anocheciendo,
algo más cansado por el esfuerzo pero también mucho más satisfecho, no por el
ejercicio que no fue para tanto tan solo 12 km., en bici, pero regreso con
nuevas sensaciones y una perspectiva diferente de ver ciertas cosas que tenía
delante de mi sin querer verlas, también por el fabuloso espectáculo que la
naturaleza me regaló esta tarde, estoy contento a pesar de ese cansancio que
tenía, pero esta salida me llena lo suficiente y seguro que otro día como el de
hoy de nuevo me animara a regresar y ya no lo pensare tanto.
Preparadoslistos….., comienza una nueva
temporada y como siempre ya estamos haciendo planes y estudiando viajes sin
parar, pero como siempre esta planificación anual seguro que llevara cambios
drásticos a lo largo del año, unas veces por la méteo, otras el trabajo, otras por
la familia, la cordada, en fin habrá que ir lidiando con lo que venga y sobre todo
lo poco o mucho saber disfrutar con lo conseguido. Al menos este año lo
comienzo medio bien y digo medio bien porque las condiciones y el escaso manto nivoso
no dan opciones de hacer escaladas en hielo como era de esperar en estas fechas,
al menos vamos aprovechando la circunstancia y logramos varias escaladas
meritorias de roca que también prestan, los Reyes Magos se adelantan varios
días para nosotros y recogimos unos estupendos regalos.
DILE AL SOL
En diciembre 2.017 esperaba inaugurar mí recién alcanzada
década de los 60 y hacerme un regalo especial con una buena actividad alpina y con
esa escalada dar por finalizada con una nueva apertura el casillero de actividades
de la temporada, pero en aquel momento no pudo ser y hubo que esperar otra nueva
oportunidad, todo un año completo, vaya lata. La idea de esta nueva apertura
surge durante el verano cuando estábamos colgados y digo bien lo de colgados por
la vía “Amanecer Incierto”, primero con Ynma, más tarde repito experiencia en
la misma ruta con Rubén y Alex y vuelvo a mirar con ansiedad la pared que tenía
a mi dcha. En aquel momento vi espacio suficiente y pensé que podía intentarlo en
inverno que comenzaba apenas 2 meses más tarde.
Pero no fue hasta este inicio de temporada 2.019, 1 año y 12 días más tarde
cuando puedo intentar y completar esta ruta, la idea inicial seguía siendo la
misma quería una apertura invernal.Que
mejor lugar que el Naranjo de Bulnes para escalar, abrir una nueva ruta e
inaugurar con ella la nueva temporada, la ruta la bautizamos con el nombre de,
“Dile al Sol”, bonito nombre para una ruta invernal aunque no lo parezca, rodeados
de muy poca nieve pero con mucho frio escalada al sol de picos, para esta ruta
esperaba que nos acompañara Rubén Suarez pero por motivos profesionales no pudo
ser, sería un buen recuerdo de la ruta que abrimos él y yo en 2.001 en el
Olimpo Celta, O Pindo (Galicia), una pequeña montaña pero con categoría
suficiente para estar entre las grandes, aquella ruta lleva el mismo nombre que
esta que ahora abrimos además fue el pistoletazo de salida para otras muchas que
llegaron más tarde fue la primera que abrimos juntos, después llegaron más
historias casi siempre nuevas aperturas 6 de ellas en Urriellu la última hace
pocos meses en la pared Oeste, la vía “Galiciando”, varias expediciones,
también compartimos diferentes actividades, barrancos, la escritura además nos
une una buena amistad algo fundamental para estar tantas horas colgados de una
pared, te eche de menos en la pared amigo así que espero que la próxima visita puedas
estar con nosotros.
La idea de abrirla en invernal fue por su buena orientación
siempre que consiguiéramos encontrar un
buen día, ya escale en esta época varias rutas en el Urriellu y esta podría ser
una escalada placida y agradable sin pasar el frio de una norte y si no podemos
con ella y ya que estamos allí siempre nos quedaría la opción de intentarlo por
cualquier otra ruta, el hecho de hacer cumbre en Urriellu en invierno siempre
es toda una aventura independientemente de la meteo, hay que llegar, además la idea era aprovechar la aproximación para hacer
la canal de las Balas completando así una mejor actividad, pero no fue posible
ya que la encontramos pelada, si la historia principal sale rápida y
alcanzamos la base con buen horario aun podíamos escalar alguna casa mas por la tarde, había soluciones para completar el día, tenemos en la mochila un plan “B”.
Al final la actividad principal que era la
apertura en la sur sale mejor de lo que esperaba y nos deja mucho margen de día
pero el frio pasado en la pared no seduce nada y la vertiente este ya empezaba
a dar la sombra así que preferimos descender al vivac a tomar algo caliente, al
día siguiente ya veremos, cambiamos de rama no de árbol porque nos vamos a la vía
Carrusell, esta actividad no estaba prevista en la visita pero vi la ocasión de
hacerla en invernal y esta era una buena ocasión para sacarla de en medio,
además la tenía pendiente desde la temporada pasada por el reto “30 años
rompiendo uñas” de este modo también pondría el reto al día, la escalada seria
posiblemente la primera repetición invernal por lo que la actividad ganaba más,
el día fue duro, agotador y muy frio pero eso ya es otra historia distinta un
cuento diferente que iré narrando en mi block.
No es fácil conectar y hacerte entender
llevando una conversación de escalada con alguien que no practique este deporte
o cualquier otra actividad tan intensa como esta, posiblemente nunca lo entendería y
seguiría pensando que es un deporte de brutos o algo peor, la verdad es que
tengo amigos que no entienden cómo puedo gastar energías, salud, tiempo y
dinero haciendo montaña, lo de la salud supongo que es por las lesiones que en
ocasiones sufrimos durante alguna salida al monte, cuando nos ven cojeando o quejándonos, entonces aprovechan la ocasión para decir que eso es lo que conseguimos, “ya te decía
yo que eso de escalar no podía ser nada bueno.
Un accidente lo podemos tener cualquiera en nuestra
propia casa, en el trabajo, en el coche, haciendo bicicleta, o cualquier otro
deporte, incluso en el karaoke, lo cierto es que nadie va al monte con
intención de lesionarse y si a disfrutar de la naturaleza pero en alguna
ocasión nos puede suceder por mucha experiencia que se tenga, nadie esta libre de ello, cuando salgo de
casa lo hago con la intención de regresar sano y poder contar mi experiencia o
simplemente tener ese recuerdo para mí, de poder disfrutarla junto a mi compañero o compañera de cordada, la sensación de libertad de recargar
sentimientos internos, cada uno lo exterioriza a su manera, yo vivo con la
sensación tan placentera y el recuerdo de la última cumbre conseguida, pero también con la
esperanza de reproducir ese momento durante mi próxima montaña, a ser posible
cuanto antes y no importa su nombre, tampoco importa la ruta, si se trata de
una simple escalada o una apertura, llegar a una cumbre siempre es especial
aunque después podamos añadir otros factores como la euforia, alegría, jubilo
si conseguimos una ruta grande.
Algunos comentan la descarga de adrenalina (epinefrina) que sueltan
al hacer algo especial, la adrenalina es un neuroquímico que se libera en
respuesta a situaciones de estrés, puede implicar un ritmo cardiaco acelerado
una respiración rápida y un aumento en la fuerza y energía, por lo general
surge en respuesta a una situación estresante o critica, "Esto no es mío", de vez en cuando creo
que incluso es saludable obligarnos a salir de nuestra zona de confort y tener
una ráfaga de energía adicional pero esto lo podría conseguir cualquiera sin la
necesidad de ir al monte, viene solo incluso creo que es un acompañante
necesario para tener el resto de sentidos alerta y evitar sustos mayores,
no vamos a pasarlo mal al monte.
Yo no voy al monte ni hago escalada para sentir
esta descarga de adrenalina, no voy para sentir este estimulo, la puedo sentir en casa solo con pensarlo, con escribir, con soñar
incluso sentado en un confortable sillón así es como aseguro y obtengo mi ración diaria , pero para vivir la naturaleza de verdad hay que patearla y
sentirla. Tengo varias
lesiones permanentes en mi castigado cuerpo, no se trata de dar el parte médico,
no es exclusiva mía seguro que muchos como yo también las padecen, después de tantos años lo normal es tener algo, necesitaría estar
todo el día tumbado en la cama sin moverme y aun así no conseguiría recuperar,
es algo que hay que saber llevar y vivir con ello, es difícil subir al monte
con una mochila de 15/18 kg., a la espalda, después escalar durante horas y
estar colgado en posiciones raras, no es bueno para la espalda pero lo soporto
bien, con adrenalina o sin ella no siento dolor, no al menos en esos momentos, más
tarde cuando llego al refugio me tiro en el catre y relajo mi cuerpo es cuando
me recuerda que el cuerpo no olvida, pero aquí es cuando entra el famoso dicho, “sarna con gusto
no pica", al final busco la escusa para no compartir ese dolor.
Para mi hacer montaña es lo que me da vida y ganas
de vivirla aparte de la familia y amigos, con ello aparto mis malos
pensamientos, dejo a un lado los problemas, mis dolores, solo pienso en la
actividad que vamos hacer, si ese sentimiento es lo que me fortalece, benditos
dolores, porque espero poder continuar algún tiempo mas y seguir con ese
sentimiento por la montaña, por la ecología, por el cuidado de nuestro entorno.
Hablando de entornos, no entiendo como hay gente que aun tire basura en
cualquier lado sin importarle lo mas mínimo, no entiendo cómo se pueden quemar
montes y quedar tan tranquilos viendo el esfuerzo humano y medios intentando
sofocarlo, no entiendo nada y máscuando lo criticamos todo sin levantar un
dedo.
Me estoy apartando de la idea inicial que era el
sentimiento por la montaña aunque en el fondo de la cuestión es lo mismo y todo
está relacionado, son las emociones, la admiración
por esas formaciones naturales, por el interés intelectual o artístico y sobre todo
por las ganas de vivir todas esas experiencias, conocer culturas, gentes, de
estar allí, de recorrer senderos, necesitamos las montañas tanto bajo el punto
de vista vivencial como intelectual somos felices entre ellas, ya sea llegando
a una cima o recorriendo los senderos de Picos de Europa o Pirineos.
Ahora me resulta fácil hablar de la última
apertura, una magnífica escalada conseguida en el Urriellu, “Galiciando”,. Antes, durante y en la misma cumbre pude volar con todos
esos sentimientos que se agolpaban y necesitaban salir de mi interior, sentir los
valores de una buena amistad que comparte tu misma afición, sentir mis
descargas de adrenalina, momentos de temor, nunca miedo, satisfacción al
superar un tramo difícil, ansiedad por ver lo que aun tengo por delante, dolor
pero sin lamentos, lagrimas de alegría, pena por dejar la cumbre pero con el
recuerdo ya imperecedero que siempre me pertenecerá, los momentos de cumbre con
mis compañeros de cordada, aquellos abrazos, la alegría por lo conseguido, todo
junto es como un coctel difícil de explicar a mis amigos que nunca fueron de
monte, como puedo explicar esto que llevas dentro si no pueden sentir la
montaña.
“Galiciando” es una conjunción de deseo, pasión,
ansiedad, incluso amor, ahora ya estoy liberado, tranquilo y relajado, ahora si que puedo pensar en
otras historias aunque sea de forma temporal porque esos efectos pasan rápido y no quiero
quedarme sin un nuevo proyecto. Dile al Sol ya esta esperando nuestra visita, no será tan difícil ni complicada como esta ultima, al menos eso creo pero será otro sueño cumplido, al menos un sueño intentando hacerlo realidad lo que mas te gusta, lo que ocurra después ya se vera, el resultado será lo de menos, lo importante es estar allí. Estoy un poco raro hoy, debe ser porque cumplo años y necesitaba tener, hacerme un buen regalo y que mejor manera de tener ese regalo que recordar los mejores momentos pasados en el Picu con la ultima apertura, todos fueron buenos momentos, regalos de mis amigos a los que agradezco su compañía en esta gran aventura, solo ellos saben lo que es compartir esos momentos, en cuanto a mi supongo que volveré a recuperar esta sensación de bienestar cuando consiga mi próxima cumbre que ya esta tardando en llegar.
Por fin tenemos nuestra temporada particular en marcha algo difícil de entender ya que estamos en Agosto pero el casillero de escaladas continuaba vacío, las tormentas de julio también nos retrasan y nos mantienen paradas como a todos, hay que seguir esperando la oportunidad de ir con garantías y hacer algo seguro, la idea será continuar con mi reto particular "30 años rompiendo uñas", algo que ya no puede dejar de hacer al menos quiero seguir hasta donde pueda, esta temporada toca hacer actividades complicadas pero lo cierto es que ya da igual el año que sea, los años pasan y cualquier actividad será difícil.
En el año 1.988 abrimos 3 rutas en el Picu todas ellas en la vertiente este, las vías “Paparruchas”, “Carrusell” y “de la que vas Plass”, en este viaje esperaba hacer al menos 2 de ellas, pero si tenemos oportunidad intentaríamos hacer la 3ª, de esta forma escalaria las tres en un solo viaje y las quitaría de en medio de un plumazo, de conseguirlo dejaría la temporada libre de este reto y podría regresar al Picu a Galiciar con otros proyectos diferentes y siempre pendientes.
1.988 fue una larga y muy buena temporada con muchas escaladas por picos, antes de las aperturas en Urriellu ya habíamos visitado esta vertiente escalando unas cuantas rutas, todas ellas ya repetidas con anterioridad ya no quedaba ninguna por hacer pero no por ello dejaba de disfrutarlas, además siempre encontraba algo nuevo, Aquel año fue de transición para la cordada formada con mi amigo Iñaki Arregui, el trabajaba de guarda en el Parque Nacional de Covadonga con todo el Macizo Occidental a su disposición y siempre disponible para escalar lo que quisiera pero desde hacía un tiempo le pusieron muchas trabas salir de los límites del parque y ya no tenía la misma libertad de recorrer los picos, en la actualidad es todo parque Nacional y podría hacerlo pero aquellos años sus límites solo se centraban en el Macizo Oriental, precisamente en aquella temporada esperábamos abrir juntos al menos una ruta en el Picu Urriellu me dio un poco de rabia no haberlo hecho pero no pudo ser.
Después del verano anterior me quedo huérfano de acompañante para las escaladas en el Macizo Central y tengo que tirar de psicología para convencer a compañeros de trabajo que me acompañen en las aperturas, ellos disfrutaban escalando otras rutas ya existentes y no les apetecía estar muchas horas colgados intentando una nueva que bien podría no salir adelante, algo entendible, pero al final siempre consigo convencerles, el 28 de septiembre Calixto Alborja y yo nos vamos al Picu y conseguimos Carrusell, una vía que va paralela a Pájaro Loco, la ruta del Pájaro ya la había escalado en varias ocasiones y mientras aseguraba siempre tenia tiempo de fijarme en las paredes que tenía a la dcha. lo mismo sucede con Carrusell que va a la Izda., y que conseguimos abrir 20 días más tarde el 18 de octubre, esta ruta la escalo con Paulino Suarez (Pocho)
Diciembre de 1.988
Lo malo de las rutas de toda la vertiente es que rematan en las gradas de la Cepeda y para hacer cima hay que continuar por el espolón sur/este o salir al anfiteatro sur por lo que en ocasiones la salida de la vía Cepeda se colapsa. Hay que estudiar nuevas posibilidades de hacer cumbre por la misma vertiente ya que en aquel momento solo “Treparriscos” lo consigue por eso miro hacia el desplome final y estudio unos canalizos que hay unos 200 m, antes de cumbre y por el que podría salir algo nuevo. Este mismo invierno del 1.988 fue bueno climatológicamente hablando, al menos de inicio por lo que Salvi y yo nos vamos al Picu para realizar varias primeras ascensiones invernales, Salvi estaba recién llegado a la Unidad del G.R.E.I.M. de Cangas de Onís y venia con muchas ganas de escalar, fue mi compañero de cordada durante los siguientes años que permanecí en Cangas, juntos hicimos un buen tándem realizando buenas escaladas magnificas aperturas, primeras repeticiones como la 1ª repetición de Sabadell en invernal, realizando además la 4ª ascensión absoluta todo un reto en aquel momento.
Espejismos de Verano es una ruta muy repetida y ya era toda una clásica en la Este pero hasta el momento no tenía repetición invernal, tampoco Capricho de Venus y varias más de la misma vertiente. Esta pared es ideal dada su orientación para escaladas invernales, ya visitamos la pared en varias ocasiones en esta misma época, si exceptuamos las terrazas de la Cepeda la pared está totalmente limpia de nieve y es ideal para escaladas de invierno, solo hay que llegar hasta allí que ya es mucho.
Solo había que esperar unos días de estabilidad y de buen tiempo para ir al Picu y no esperábamos mucho porque aquellos días después de Navidad tuvimos una climatología muy estable, el 27 de diciembre de 1.988 se nos presenta perfecto con el invierno recién iniciado pero bastante seco así que sin pensarlo mucho arreamos para la montaña y conseguimos abrir la vía "De la que vas Plass", mas la 1ª invernal de la vía "Espejismos de verano".
Casi 30 años más tarde: Julio 2.018:
El problema de hacer esta nueva ruta, si se puede decir que es un problema es que para llegar al inicio antes hay que escalar otra diferente, así que el plan era el siguiente, de una tacada intentaremos hacer cumbre empezando por Paparruchas enlazar con la ruta “De la que vas Plass” y si fuese posible salir por “Argentino y el Villareto”, parece una locura pero es una locura bonita de intentar, se podría decir que es una combinación letal hacer las 3 la misma jornada, a lo malo siempre podemos continuar por la travesía original y salir por el espolón de la Cepeda haciendo la cumbre Oriental que tampoco estaría mal.
Al final ni una cosa ni otra ya que nos bajamos desde el nicho Cervantes, reunión que esta bajo el gran desplome, el tremendo calor nos machaca de tal modo que llegamos deshidratados a la base, pero conseguimos escalar, “Paparruchas” en 2’30 h, y “De la que vas Plass” en 1’15 h. que no está nada mal para 2 abueletes. La vía De la que vas Plass fue la primera ruta invernal abierta en el Picu Urriellu, al menos la primera dentro de las fechas oficiales, algo importante por lo que supone para un alpinista aperturista como yo, este detalle lo conocí 16 años más tarde en 2.004 gracias al libro de Isidoro Rodríguez Cubillas, “Naranjo de Bulnes Un siglo de escaladas”, fue algo inesperado, interesante y sorprendente por supuesto también una noticia muy importante, antes hubo rutas que se iniciaron en invierno pero se prolongaron tanto en el tiempo de apertura que se salieron de las fechas invernales, Sueños de Invierno y Vivencias en Solitario son 2 magnificas, colosales y dificilísimas rutas y que se merecen este honor antes que nosotros. En estos momentos el detalle es anecdótico y carece de importancia, ahora no pensaba en eso lo principal en este momento era intentar hacerla ahora en verano.
No fuimos a la Pidal como esperábamos en la última jornada ya quedara para otra visita, porque empleamos el día en dar unos martillazos en un nuevo/viejo proyecto que tenemos en marcha desde la pasada temporada pero de eso ya comentare cuando esté rematado, será otra historia diferente, ahora lo que más importa es que consigo hacer estas rutas en las que esperaba sufrir algo mas, las 2 están bien aseguradas con material viejo pero en buen estado, son rutas muy recomendadas, al final hagamos lo que hagamos siempre será una bonita experiencia y quien sabe a lo mejor me traigo algún novedad..
Pasan los días, las semanas incluso meses, lo cierto es que la
temporada de nieve fue horrorosa y la de roca se estaba haciendo también de
rogar, entre el rocódromo y los días de lluvia constantes vamos capeando los
temporales que fueron muchos incluso para los gallegos, prácticamente todo el
invierno la primavera no se queda atrás y también pasa totalmente
desapercibida, en cuanto al verano en Galicia ni lo vimos y ya estamos en
agosto un autentico desastre, pero las oportunidades asoman poco a poco y
parece ser que viene un anticiclón que ya sea grande o pequeño espero que sea
suficiente para nuestros intereses, los nervios y la ansiedad acumulada me
hacen estar como un flan lo mismo que la cita de una primera vez, pero es algo
que por fin superaremos en cuanto podamos salir pitando para el monte, entonces
es cuando liberamos y respiramos libertad y la sensación de paz, es como estar
de nuevo encasa.
De un intento anterior
La propuesta será interesante si es que podemos con ella, la
primera tarde intentaremos Galiciar y adelantar algo de un nuevo proyecto, al
día siguiente será una jornada completa para realizar las rutas de mi reto “30
años rompiendo uñas”, con las vías, “Paparruchas”, “De la que vas Plass” y salir por la Cepeda
para alcanzar a la cumbre Oriental del Picu, veremos si el día da para más, si es
así seguro que lo aprovecharemos, la última jornada esperamos relajarnos un
poco escalando la clásica vía Pidal que ya hace 14 años que no ascendemos, la
vez anterior fue durante el Centenario de 2.004, nos traerá buenos recuerdos
pero sobretodo esperamos disfrutar de la jornada y de la cumbre , como la
ultima vez llevaremos con nosotros una copia de papel con la virgen de piedra
para echar la foto de cumbre, la pueden tirar pero siempre estará para muchos
que como nosotros si la queremos en su lugar.
No se trata de una escalada ni clásica ni larga, pero de vez
en cuando hay que darse otro tipo de gustazos porque no todo es montaña pura y
dura, esta roca es tan solo una roca en equilibrio que la propia naturaleza
esculpió durante siglos y que está sostenida por escasos centímetros en su
base, a Pedra Cabalgada se encuentra en el Concello de Dumbria en la localidad de
O Logoso, (Olveira), no tiene gran altura pero hay que sudar para conquistarla y alcanzar su
cumbre, a simple vista parece inaccesible presas romas pero sobretodo el desplome total que tiene con todas sus caras, hay que buscar un poco para encontrar el paso ideal.
Hace años que la conozco por medio de fotos e informaciones
turísticas, es una zona por la que pasa el Camino de Santiago que va a Fisterra
en la 4ª etapa y tenía ganas de conocer su ubicación y sobre todo intentar
escalarla pero nunca encontraba el momento propicio hasta que Ynma y
yo nos damos una vuelta para visitarla, la verdad es que es
curiosa y merece la pena ir, hay otras rocas similares por la zona pero no tan
bien comunicadas, llevar una pequeña cuerda para el descenso te evitas sustos.
Desde aquel día en que me decidí ascender la
cuesta de Fresnidiellu por primera vez y ver in situ que podía hacer en aquella bonita y enorme pared, ya quede
enamorado de su roca fue un amor a primera vista, como si uno pudiera enamorarse de algo tan frio y sin sentimientos como es una montaña. Pero solo fueron
los instantes previos mientras preparaba el material de escalada, después los pensamientos cambian, llega la seriedad, miradas
furtivas a la pared siempre con desconfianza porque aun desconocíamos lo que nos esperaba
una vez iniciada la escalada, eso ya sería otra cosa, entonces puede que el amor se
transforme en odio al no poder superarlo pero el inicio fue muy prometedor, más
tarde sí que te enamoras de verdad de la roca, de una línea, una ruta determinada
y acabas rindiéndote a sus excelencias y perfecciones. Durante el descenso ya
estamos pensando en regresar cuanto antes a la pared, ya estamos tardando en volver, en volver a acariciar sus magníficos
agarres y disfrutar de otra sesión como pocas, algo que hicimos4días más tarde abriendo "Elixir para Calvos", pero eso ya es otra historia.
Diedro final V+
Unos meses antes:
A las pocas semanas de llegar a Picos de Europa ya me fije en esta maravillosa pared de Fresnidiellu, como no hacerlo si brillaba tanto como un diamante cuando los primeros rayos de sol de la mañana dan de lleno en ella, pero aun no sabía que mi relación con esta pared Este sería tan estrecha y especial hasta el punto de acabar abriendo cerca de 30 rutasen sus paredes, algunas ya descatalogadas otras relegadas u olvidadas como la zona de “Fresnidiellu Free”, una placa en la queinauguramos 10 rutas, seria una zona de escalada deportiva pero que a la vez nos fuese útil para realizar practicas de rescate en pared, consta de 2 largos con dificultad variada, entre IV+ y 6a+, en aquella época no dábamos para mas que ya estaba bien, la zona está situada entre las rutas, Andalucía y PérezNavas - Hidalgo, la placa con poco agarre con pasos de adherencia que para mi siempre fue un autentico suplicio este tipo de escalada pero aun sufriéndolas acababa superándolas, es posible que en la actualidad alguna ruta nueva se aproveche de estos 2 largos, también abrimos varias rutas en la zona de la canal de Lechangos con la que solo pretendíamos alargar las rutasdel espolón de la Aguja Carmucha.
Pero volvamos a aquella primera ascensión de la vía
Garrido Zapata, aun no me había atrevido con la pared tampoco tenía el nivel
adecuado para enfrentarme solo a una apertura de ese calibre, pero sobre todo
era la falta de experiencia para salir airoso de la pared en caso de problemas,
ya había abierto alguna pequeña ruta en la Morca y algún lugar de los Lagos, también
en el Cuetuel´Pandu, esta ruta si que fue mi primera apertura grande de verdad, no tanto en dificultad y altura pero la tengo en mi casillero de buenas sobre todo porque fue escalada
junto con grandes alpinistas, de esta actividad hablare en otra ocasión. Tuvo que
llegar mi amigo Iñaki para abrir la lata de las esencias y animarme a visitarla
pero desgraciadamente también tuvo que suceder un trágico accidente para dedicar
mi primera gran ruta en esta pared a un compañero.
De las circunstancias del aquel accidente y la
posterior dedicatoria a Garrido Zapata ya comente anteriormente en este mismo block.
Iñaki fue un elemento muy especial para mí, sobre todo buen amigo, buen
montañero y buen profesor, él supo pulir el diamante que tenia dentro sin yo
saberlo, las primeras escaladas que hicimos juntos fueron poco a poco como cualquiera montañero que da
sus primeros pasos en las verticales, por aquel entonces estaba de moda escalar
las agujas Tajahierro, Bustamante, Canalona, como paso previo a otras más
grandes, después vamos aumentando dando saltos de calidad y cantidad, espolón de los
Franceses, Horcados Rojos, también ya había escalado varias rutas del Urriellu,
pero me faltaba algo.
Ese algo era esta escalada en Fresnidiellu,
los primeros largos por la rampa inicial ya es prometedor, claro que más arriba
será otra historia diferente pero ya pensaremos en cómo salir llegado el momento, vamos
aprovechando pequeños puentes de roca como seguros, otros los fabricábamos con
el burilador perforando el canalizo, era más que posible que no aguantara una caída
pero nos daba la seguridad necesaria sabiendo que al menos había algo entre tú
y la posible caída que serian muchos metros, pero al Iñaki parecía no importarle mucho,
tengo que decir que yo fui chupando rueda casi todo el tiempo sin abrir nada,
bueno si que abrí de primero la rampa inicial pero eso fue todo mi aportación aquel día, solo
aseguraba y disfrutaba viéndolo, después cuando era mi turno de escalada todo era perfecto.
"Andrés van a flipar cuando pases por esta
zona", me decía cuando superaba algún tramo bonito, el disfrutaba con la escalada en cualquier parte, lo cierto es que lo repetía contantemente, no hablábamos solo se escuchaban sus murmureos entre
dientes y de vez en cuando algún resoplido, también algún taco, yo sin decir nada y un poco asustado intentando
no distraerlo mantenía la atención a sus evoluciones, lo cierto es que todo era fantástico, la segunda parte de la
pared la fisonomía de la escalada cambia un poco, es mas vertical y técnico, con más
variedad de pasos, algunas fisuras,diedros, al final del todo la roca también cambia su
aspecto y me sorprendeporque pensé que ya no era tan solida, aun siendo buena daba un
poco de respeto porque parecía que podría romper, pero no rompía también era solida a
pesar del color plomizo que tenia, recuerdo cuando alcanzo la cima Oeste la más pequeña de las 2
cumbres, asomo la cabeza y vi que ya no había nada más que escalar, tampoco veía a mi amigo Iñaki que estaba al otro lado de la cresta detrás de la minúscula cumbre asegurándome, estamos arriba coincidiendo con el último movimiento de escalada, después ya no hay nada mas..
Mi cima nº , quien lo sabe, pero que cojones esta me sabe a gloria.
La pasada semana también hice la salida por este mismo
lugar, lo cierto es que no vi el descuelgue que estaba unos 4 metros a mi izda.,
de verlo iría a por el, pero no me importo nada, hice lo que tenía que hacer a pesar de ser algo mas difícil, después disfrute de la
cumbre como nunca, bueno casi como aqueldía 21de
enero de 1.983.Después durante aquellos primeros años vuelvo a repetir esta
misma ruta unas cuantas ocasiones mas , pero las emociones y sensaciones fueron muy diferentes a la primera, desde la última
vez que escale esta misma ruta, es posible que hayan pasado cerca de 25 años.
Durante la escalada vi muchos anclajes nuevos
de otras rutas, hay puntos que están a escasos 2 metros, posiblemente alguna de esas nuevas líneas
se crucen, no tengo las reseñas nuevas ni se su dificultad, nombres ni
aperturistas, nosotros solo nos guiamos por el mismo instinto de aquella primera vez
cuando Iñaki buscaba lo más evidente y lógico de una nueva ruta y no creo que
esta vez me equivocara mucho durante la escalada repitiendo la misma línea de la primera, también vi algunos clavos de los viejos que con buen criterio se mantienen lo mismo que algunos viejos cordinos ya menos de fiar.