Me estoy apartando de la idea inicial que era el
sentimiento por la montaña aunque en el fondo de la cuestión es lo mismo y todo
está relacionado, son las emociones, la admiración
por esas formaciones naturales, por el interés intelectual o artístico y sobre todo
por las ganas de vivir todas esas experiencias, conocer culturas, gentes, de
estar allí, de recorrer senderos, necesitamos las montañas tanto bajo el punto
de vista vivencial como intelectual somos felices entre ellas, ya sea llegando
a una cima o recorriendo los senderos de Picos de Europa o Pirineos.
Ahora me resulta fácil hablar de la última
apertura, una magnífica escalada conseguida en el Urriellu, “Galiciando”,. Antes, durante y en la misma cumbre pude volar con todos
esos sentimientos que se agolpaban y necesitaban salir de mi interior, sentir los
valores de una buena amistad que comparte tu misma afición, sentir mis
descargas de adrenalina, momentos de temor, nunca miedo, satisfacción al
superar un tramo difícil, ansiedad por ver lo que aun tengo por delante, dolor
pero sin lamentos, lagrimas de alegría, pena por dejar la cumbre pero con el
recuerdo ya imperecedero que siempre me pertenecerá, los momentos de cumbre con
mis compañeros de cordada, aquellos abrazos, la alegría por lo conseguido, todo
junto es como un coctel difícil de explicar a mis amigos que nunca fueron de
monte, como puedo explicar esto que llevas dentro si no pueden sentir la
montaña.
“Galiciando” es una conjunción de deseo, pasión, ansiedad, incluso amor, ahora ya estoy liberado, tranquilo y relajado, ahora si que puedo pensar en otras historias aunque sea de forma temporal porque esos efectos pasan rápido y no quiero quedarme sin un nuevo proyecto. Dile al Sol ya esta esperando nuestra visita, no será tan difícil ni complicada como esta ultima, al menos eso creo pero será otro sueño cumplido, al menos un sueño intentando hacerlo realidad lo que mas te gusta, lo que ocurra después ya se vera, el resultado será lo de menos, lo importante es estar allí.
Estoy un poco raro hoy, debe ser porque cumplo años y necesitaba tener, hacerme un buen regalo y que mejor manera de tener ese regalo que recordar los mejores momentos pasados en el Picu con la ultima apertura, todos fueron buenos momentos, regalos de mis amigos a los que agradezco su compañía en esta gran aventura, solo ellos saben lo que es compartir esos momentos, en cuanto a mi supongo que volveré a recuperar esta sensación de bienestar cuando consiga mi próxima cumbre que ya esta tardando en llegar.


