TORRE DE A
LONXA “CABO ORTEGAL”
El día das
Letras Galegas en un día magnifico, nos fuimos de visita a Cabo Ortegal, además
de todos los atractivos naturales que tiene que son muchos, aquí se pueden
admirar los acantilados más grandes de Europa con el monte de A Capelada como
punto más alto con 612 metros de altura, para
alpinistas inquietos como nosotros que vamos buscando nuevas aventuras fue un
descubrimiento fantástico, tener estas murallas tan cerca de casa era un sueño
y quisimos hacerlo realidad.
Lo cierto
es que el descenso puede ser lo más peligroso de toda la actividad, un resbalón
y se acabo lo que se daba, en ocasiones hay que transitar por zonas muy próximas
al acantilado, sobre hierba y toxos, da vértigo mirar para abajo aunque la
vista nunca se separa del vacío, es una atracción total, pero merece la pena el
esfuerzo para llegar y más tarde disfrutar de la escalada y su cumbre.
El espolón
sur/este, esta después de una fina arista por la que hay que pasar de
puntillas, con precaución, después por el filo del espolón hasta una terraza
cómoda, la reunión esta equipara con un parabolt y mayón pero muy oxidados, ojo
si vamos a montar el rapell aquí, lo mejor sería dejar algo mejor, hay
posibilidades de asegurar mejor la reunión con algún friends, es un terreno
fácil que no sube del IV+ grado, pero tiene alguna pequeña piedra que va
rompiendo ocasionado por la erosión constante y podemos tener algún susto, el
segundo largo tiene la misma dificultad pero en la travesía estamos un poco
indefensos, no hay mucho donde colocar seguros y tiene algo de hierba pero en
general fácil, la placa de salida podemos afrontarla por varios sitios, cuanto
más a la izda., mejores fotos, más espectacular pero sin aumentar la
dificultad, esta zona tiene algo de liquen pero no es problema ya que tiene
buenas agarres.
Después
viene una travesía fácil hacia la izda., por una vira de hierba, está protegida
con una cuerda vieja y muy deteriorada, conviene mantener la seguridad con
nuestra propia cuerda y sin colgarse mucho de la vieja, aunque sirve para hacer
el muro final agarrándose a ella y llegar a la brecha, hay 2 pequeñas cimas, la
de la izda., es imponente, plana, cuando llego allí arriba me tumbo boca abajo
y observo unos minutos el mar 100 metros más abajo rompiendo en la base de la
torre, en una pared cortada a cuchillo
Es una ruta
para disfrutarla sin prisas, no importa la dificultad de la ruta, lo que
importa es el momento y la situación.