Aquí os presento a mi nieta Candela, espero que en un futuro no muy lejano, pueda compartir con ella alguna escalada. A quien no le gustó de pequeñitos saltar y chapotear en los charcos de agua, a mí me encantaba, por ese motivo recibí unos cuantos sopapos por llegar mojado a casa, después con mi hija no quería que lo hiciera, podría resfriarse, pero que importancia puede tener, la protección que tenemos con los hijos siempre la llevamos al extremo y a veces les privamos de estos pequeños placeres.
Ahora con mi nieta Candela me gusta que chapotee, que no se moje pero que se divierta como lo que es, un bebe, me encanta este video, es su primer charco pero seguro que encontraremos muchos más para chapotearlos. https://www.youtube.com/watch?v=FzGCDNGmkmE
Esta actividad
fue la opción elegida por otra que no pudimos hacer ese día, esperamos poder
retomar este año, siempre es bueno tener en la manga un plan B y la canal
estrecha del Friero se presta muy bien para ello. Aunque es una ruta muy
repetida siempre encontramos nuevos alicientes para disfrutarla, en esta ocasión
encontramos grandes grietas y cortes a lo largo de todo el recorrido.
No fueron un obstáculo
y al menos fue diferente a otras ocasiones, no tomamos muchas fotos y el video
es corto, apenas hasta el primer bloque empotrado que no lo vimos, la cantidad
de nieve acumulada lo tapo por completo, lo más interesante fue la construcción
de la cueva la noche anterior, hacía varios años que no lo dormía en una y
presto volver a recordarlo.
El invierno se
acaba pronto así que espero volver pronto a esta gran ruta.
Con un par de narices o con un par de huevos, El video no gran cosa pero lo pude recuperar para tomar algo de aire y coger mas motivación, estamos preparando una visita a picos este mes de marzo y haber si al menos sale como esta, ya se verá si me sirve de algo. Aparte de las imágenes en las que apenas se ve la escalada, son los comentarios lo que dice algo más de la ruta, con la cámara subjetiva del casco no se percibe mucho de la ascensión, pero se ven situaciones difíciles y comprometidas que puede darnos una pequeña idea
A falta de hielo, los tocones de hierba son en muchos casos mejores aliados que el propio hielo que apenas se sostiene en la roca, también tiene su técnica y combinado con la roca, el poco y malo hielo se puede sacar la ruta, la dificultad puede variar sustancialmente, sobretodo en inviernos cálidos como este, cuando hicimos la repetición de esta escalada una semana más tarde esperaba algo mejor, pero no fue así.
En el primer mixto los aperturistas graduaron M5, seguro que lo encontraron en mejores condiciones, a mi me resulto mas difícil el 2º tramo de mixto, mucho más expuesto y con pocos lugares de protección, de todas formas es una buena ruta para repetir y lo bueno es que esta a pie de camino y muy cerca del teleférico.
Ruta
elegante, podría decir que la más elegante de todas mis aperturas en el Picu
Urriellu, pero solo el hecho de estar en la pared oeste, de tener una magnifica
roca, de ser muy directa, de poder ser descendida en pocos minutos desde
cualquier reunión, de tener una buena aproximación, no sería suficiente,
tampoco justo y estaría equivocado de pensar eso, todas tienen algo de especial.
Pero la
Sagitario es una línea atractiva para cualquier escalador y muy recorrida
dentro de las rutas de la vertiente oeste, es ya una clásica, que coño es una
ruta magnifica y bien equipada aunque tiene varios puntos con distanciados y
que me vino muy justo este día que la escale.
La apertura
la hicimos Higinio y yo en 3 días, aun conseguimos escalar unos 170 m., por
encima de Tiros de la Torca, quedando muy cerca de la cumbre, no voy a repetir
la historia, creo que ya la conocéis bien, tengo otras rutas en la misma
montaña que tampoco llegan a cumbre: Luna, Carrusel, Paparruchas, Quijote, en
la pared Este, aunque me gustaría poder hacerlo hasta la misma cima, la pared siempre
impone su ley, en ocasiones la calidad y dificultad de la roca y en otras es la
distancia entre rutas lo que impide
hacerlo.
El nombre
fue fácil ponerse de acuerdo entre los dos, ambos somos Sagitarios en el
zodiaco, así que no calentamos mucho la cabeza y era bonito. Después de haber
escalado la Leiva en varias ocasiones, nos damos cuenta de la oportunidad de
recorrer esta zona plagada de hueveras, no lo pensamos mucho, más bien no lo
pensamos nada, solo en entrar y ver qué pasaba, entramos directos sin aprovechar
la variante de la derecha que era más fácil, el caso es que lo sabíamos, pero
queremos hacer la ruta lo más larga posible, después cada uno que entre por
donde quiera, esta variante es la más recorrida para todas las cordadas, para
que complicarse en los primeros metros que además son difíciles.
Recuerdo la
bavaresa del 2ª largo el día de la apertura, como disfrute abriendo esta fisura
invertida, que dolor de brazos también, después los muros de canalizos, por
donde continuamos, Fresnidiellu volvía a estar presente, estamos habituados a
este tipo de escalada, no fue difícil aunque es mas vertical nos daba
confianza. Después llega la terraza de la Leiva, no tocamos su reunión que esta
mas a la derecha, tiramos rectos, un pequeño desplome, que solucionamos con un
par de buriles, varios plomos caseros y “OH”, superado, ahora es un tramo duro
de pelar, una pequeña laja se rompe en el paso clave y obliga a un 6a+.
Para mí fue
un Aº como una catedral, pero no me importa, lo disfrute igualmente, creo que
incluso más que la última vez que lo supero en libre, pero de eso hace más de
15 años, ahora me conformo con mucho menos, un largo fácil y llegamos a Tiros,
de nuevo vuelvo a recorrer con la mirada lo mismo que 30 años atrás, “por donde
continuamos”, pero ahora con otra mirada diferente, aunque igualmente depredadora,
quien sabe si regresare algún día a rematar aquella deuda pendiente.
Estamos
contentos porque conseguimos hacer dos rutas, aunque falta Treparriscos que lo
dejaremos para la próxima campaña y continuar este pequeño reto, para mí un
bonito y gran reto, no sé si volveré a repetir estas mismas rutas otra vez,
tampoco importara mucho no hacerlo, hay muchas rutas por picos y otras que
están esperando una apertura, así que espero poder continuar escalando varios
años más,
La vía Crepúsculo Celta se encuentra en el centro del espolón Sur/Este, del Picu Urriellu, va paralela a la ruta del espolón Why que transcurre por la derecha hasta que se cruzan en la 4ª reunión y en el espolón de salida, la vía Nani (Marisi), que parte a su izquierda superando toda la canal en diagonal hasta su extinción 3 largos más arriba para continuar desde allí más directa.
Nosotros iniciamos nuestra escalada en la misma vertical del espolón final, avanzando muy directos hacia la cumbre, no tiene perdida alguna ya que es muy evidente, cruzamos la Nani en el primer largo en la canal y fijamos el objetivo en el bloque amarillo que franqueamos por la dcha., es a partir del nicho de la 3ª R., cuando nos encontramos las dificultades de la ruta, siendo mantenida ya hasta la salida. Es una escalada elegante y aérea que va viendo las dos vertientes de la montaña, la sur y la este, aunque no es una ruta mantenida, si que encontramos varios puntos muy finos de superar, el máximo grado de esta ascensión es de 6ª.
Hace 30 años, Higinio y yo conseguimos la apertura de esta magnifica ruta de escalada en la pared oeste del Picu Urriellu, en aquel momento estábamos fuertes y con mentalidad, ahora 30 años mas tarde quisimos reunirnos de nuevo y repetir las rutas que abrimos aquel año, Crepúsculo Celta que conseguimos ascenderla la tarde anterior y Sagitario , Treparriscos no pudimos ni siquiera intentarlo, simplemente no teníamos reservado la cama para la noche del sábado y tuvimos que marchar para casa, fue una pena, pero el refugio estaba a tope.
La reunión no podría salir bien sin una buena comida en casa de la Gallega de Sotres
Picu Urriellu. 30 años de aventuras “de muy buenas aventuras”
Son 30 años desde mi primera apertura en el Picu Urriellu, (Naranjo de Bulnes), joder cómo pasa el tiempo de rápido, si ya sé que no es para tirar bombas ni celebrar la fecha con fiestas, ni nada especial, supongo que no es nada del otro mundo, ni relevante para nadie, solo yo y mis compañeros lo podemos valorar en su medida, además soy 30 años más viejo y eso no mola nada. En aquel momento pensar en una apertura en el gran Picu, parecía una gran osadía, al menos lo era para mí, aunque ya tenía experiencias con aperturas en otras montañas no era lo mismo, pensar en abrir en el Naranjo eran palabras mayores y daba escalofríos, aunque fuese una pequeña ruta como fue, Crepúsculo Celta, mi primera ruta abierta el 11 de septiembre de 1.985, 7 largos en 240 metros, mi compañero Higinio Giraldo alucinaba lo mismo que yo. Pudimos hacerlo en otra zona, en aquel momento podríamos encontrar algo más fácil, entonces había muchos lugares para hacer una primera apertura sin complicarse, pero el espolón sur-este nos atraía, habíamos escalado unas cuantas veces la Marisi (Nani), alguna menos el espolón Why, ambas rutas preciosas y disfrutonas, cada vez veíamos más cerca y más claro la posibilidad de una apertura propia y por eso nos lanzamos a por ella.
Después de aquel paso y abierta la primera, 14 días más tarde y sin poder reprimir ya las ansias contenidas durante tanto tiempo, nos dirigimos a la pared este, aquello fue como abrir una lata de la que empezara a salir la esencia de la misma montaña, ya no le tenía ese miedo del principio, aunque nunca le perdimos el respeto ni al Picu ni a ninguna otra montaña, pero con esa nueva mentalidad que adquirimos con la primera apertura nos vamos ya sin miedo a la Este, a por la segunda apertura. Era una zona virgen sobre todo desde la laja en “Y” hasta cumbre y toda la pared norte hasta el hombro, nosotros nos decidimos enfilar la laja por su pala derecha, la Cepeda toca un poco la grieta por la izquierda, la variante Tresaco algo la derecha y Pedos Gordos por el centro surcando la parte más fácil, esta ultima ruta fue abierta justo un año antes, nosotros mismos realizamos su primera repetición pocos días más tarde. Conocíamos muy bien esta parte de la montaña, además pocas semanas antes realizamos un rescate por el enrisque de una cordada que se equivoca de ruta, aquello nos dio la oportunidad y la ventaja de poder ver in sito la calidad de la roca y sus posibilidades, pero también parecía una ruta muy evidente desde la base por la sucesión de fisuras que llegaban a la cumbre Oriental, tanto, que era increíble que nadie se fijara hasta ahora en aquella línea tan bonita, además tenía el aliciente de ser nosotros los primeros en alcanzar directamente la cumbre Oriental sin la necesidad de salir por la vía Cepeda, que lo hace mucho más a la izquierda por el espolón sur-este, ninguna otra ruta lo hacía de forma tan directa y elegante como “Treparriscos”.
Fue una escalada larga y en algunos tramos comprometida, 350 m. en 8 largos, en esta escalada nos acompaña Tito Claudio, por aquel entonces guarda del refugio, el nos conocía muy bien y se imaginaba algo, se une a nosotros sabiendo que íbamos para abrir una nueva ruta, Tito y yo habíamos trepado juntos varias rutas en la montaña, Leiva, Rabada-Navarro y unas cuantas de la este. En 1.985 se abren 5 nuevas rutas en el Naranjo, 2 en la este y 3 en la oeste, de ellas Higinio y yo tuvimos la fortuna de abrir 3, las 2 de la Este y la Sagitario en la oeste, la ascendimos entre los días 16,17 y 18 de octubre con la temporada casi acabando y con el tope de nivel nos decidimos por esta pared que conocíamos a la perfección, haber escalado la Leiva varias veces nos da la oportunidad de observar de cerca los canalizos negros que descendían en línea recta desde Tiros de la Torca hasta la base de la pared, también después de las lluvias, una línea de gotas de agua deja muy marcada la pared y pensamos que era el momento de hacerle una visita, que podíamos perder. El día 18 de octubre estamos a menos de 100 metros de la cumbre, pero la roca estaba tan extremadamente rota que decidimos abandonar allí mismo y dejar el final de nuestra aventura en Tiros de la Torca. Como hacer que una parte bonita, escalando por una roca tan extraordinaria y con buen ambiente hasta Tiros, como podíamos mezclarla con el tramo final tan expuesto a la caída de piedras.
Pudimos enlazar con las rutas Escalibur o Revelación continuar y hacer cumbre conjuntamente por alguna de ellas, pero quisimos hacerla lo más limpia posible y sin tocar ninguna otra, ahora podríamos tener una apertura llegando a cumbre en la vertiente oeste, son varias las rutas que lo hacen, pero en aquel momento nuestra idea era otra, hoy en día seguro que no dudaríamos en llegar a la cima por otra ruta vecina, Bernabé Aguirre fue el testigo y compañero de excepción en la distancia, observando nuestras evoluciones de la escalada desde la Torre Ezequiel, justo enfrente. Días después, aprovechamos las reuniones de nuestra escalada para montar unos rapeles y evitar la salida tan expuesta del espolón a la torre Ezequiel, me toco hacerla en varias ocasiones, una de ellas en invierno y no guardaba buenos recuerdos de aquellas experiencias, de esta forma también facilitamos evacuaciones de cordadas que llegan a Tiros cansados o que tienen que hacer una retirada rápida a causa del mal tiempo o cualquier otro motivo, además nos sería útil a nosotros para futuros rescates, creo que en aquel momento fue una buena idea a pesar de algunas quejas y criticas sin sentido que tuvimos por equipar la línea de rescate por la vía Murciana y que pocos meses antes habíamos instalado nosotros mismos con el guarda del Parque, Iñaki Arregui. Ahora 30 años después, quiero repetir las tres rutas el próximo fin de semana, al menos lo quiero intentar, espero sentir las mismas sensaciones y emociones de entonces, para estos tres primeros eslabones de la cadena iremos, Higinio Giraldo que finalmente vendrá, algo de lo que no dudaba y me alegro volver a formar cordada juntos, nos acompañara Bernabé Aguirre, esperaba que pudieran venir un par de amigos mas, pero les fue imposible arreglar asuntos pendientes, seguro que habrá más oportunidades para escalar juntos. En cuanto a mí, se que sufriré un montón con las escaladas, pero también estoy seguro que una vez en la cumbre me emocionare, soy de lágrima fácil, espero que mi escaso entrenamiento veraniego haya sido suficiente para disfrutarlas, de lo que ocurra durante las escaladas ya contare la experiencia. Aquel año también abrimos Higinio y yo en la torre de las Cebolledas, “Desenlace Inesperado”, una ruta de 300 m., y algunas en Fresnidiellu. Si todo va bien las lesiones me respetan y de conseguir este primer reto, la próxima temporada 2.016 intentare continuar este particular reto con: AMANECER INCIERTO, 12-06-1.986, también abierta con Higinio y LA LUNA, 05-11-1.986, con Paulino Suarez, las dos rutas en la vertiente este. Los siguientes años y no me quiero mojar, hay que ir año a año, pero al menos hasta el 2.020, ya con 63 años a la espalda habrá que seguir intentándolo, pero casi no me veo en la tapia, ya me resulta difícil en este momento pero tengo que probar, espero entrenar un poco mas y llegar lo más lejos posible, es un reto a largo plazo y no tengo prisa por llegar, ninguna prisa, nada, nada de prisa.
A lo largo
de nuestras vidas nos enfrentamos cada día a infinidad de obligaciones diarias,
son pequeños o grandes retos y que cada uno va solucionando como puede, pasan
los años y sin darte cuenta, ves como cada día esos pequeños
retossecomplican y son más difíciles de
llevarlos a buen fin, la edad, las lesiones van dejando mella en nuestros delicados
cuerpos, entonces piensas que hay ciertas historias que ya te puedes ir
olvidando de ellos, pasar página,dedicarte a
otros menesteres y que nunca podrás siquiera intentarlo.
verano 1.982 con Mariano, Llamazares, Escanciano, Higinio y algunos mas.
verano 1.984, preparando una sesión en Poo de Cabrales.
Pero de
momento y toco madera no es el caso, tampoco pienso en eso, aunque las lesiones
y la edad sí que están presentes pero creo que aún me quedan cosas por hacer, tengo
cuerda para rato, dejando los problemas diarios que son muchos, solo quiero centrarme
en los retos que nos planteamos en la montaña, que ya
es bastante, hasta ahora voy haciendo alguna cosita, ascensiones,
aperturas, no quiero parar, ni debo, ni puedo, pero si tengo que bajar algo el
ritmo, aunque sin dejar de hacer algunas historias bonitas de vez en cuando,
ahora en esta fase de mi vida estoy en otro proyecto que me apasiona mucho, un proyecto
más que hace me mantenga ilusionado y más vivo.
verano de 2.015, un momento en la Expedición al Nevado Pumasillo.
El 11 de
septiembre de 1.985, consigo junto con mi compañero Higinio Giraldo, la
apertura de Crepúsculo Celta en el Picu Urriellu, el próximo mes hará 30 años y
me gustaría repetir cada ruta abierta en la montaña durante el año que cumplan
los 30, está claro que no podre finalizar todo el proyecto, la ultima ruta,
“Factor Humano” es de 2.013 y con 86 añitos a laespalda, es más que probable estaré sentado en el sofá de mi casa y con
el mando de la televisión en la mano o criando malvas, quien sabe, de momento
vamos año a año, además de Crepúsculo Celta, están en la misma temporada: Treparriscos
y Sagitario, que las abrimos Higinio y yo entre septiembre y octubre, me
gustaría poder repetirlas juntos, pero ya veremos si puede ser, será difícil
poder coincidir los días en que podamos los dos y varios amigos que también les gustaría acompañarnos, pero se intentara.
Quise
hacerlo en 2.010, a los 25 años, serian las bodas de plata, pero aquel año
tenía otro reto importante como era hacer todos los Caminos a Santiago en
patines, algo que me tiene ocupado gran parte del año, pero ahora no quiero
dejarlo pasar más tiempo y creo que la fecha de los 30 años también es muy
bonita.
A primeros
de septiembre empezare con este reto, espero recuperar aquellas sensaciones y
emociones que tenía con 27 años, no será nada fácil, dado el nivel que tengo en
la actualidad, ni pretendo que lo sea, pero intentare escalar con todo lo que
pueda y agarrándome a lo que se ponga por delante, pero seguro que divirtiéndome,
sufriendo, sudando la gota gorda y pensando, “Que coño, yo escale esta ruta
hace 30 años”.
En cada
salida al monte, sea de fin de semana o durante una expedición de 1 mes,
siempre hay buenos y malos momentos que compartir y sufrir, como cualquiera no
pudo ser de otra forma en nuestra última salida a la cordillera de los Andes,
buenos momentos con el serrucho de Rubén y otras tonterías muy tontas y malos
cuando nos tenemos que retirar a escasos metros de la cima del Nevado
Pumasillo.
Son gajes
del oficio y que tenemos que digerir lo más pronto posible, nos dejo un poco
tocados a todo el equipo, pero lo bueno es que estamos todos bien y con ganas
de regresar al monte, con las imágenes recogidas durante un mes, os dejo este
pequeño video, que lo disfrutéis.
El Nevado
Choquetacarpo era un buen monte para aclimatar, con una altura ya respetable y
a tener muy en cuenta, 5.500 m., y al que iríamos todo el grupo al día
siguiente, pero hoy era día de descanso y Pablo Teixeiro y yo nos vamos a picar
un poco de hielo en la parte frontal del glaciar, Pablo no tenía experiencia en
este tipo de escaladas, más bien ninguna y por eso yo quería que al menos
tocara y picara algo de hielo.
Pablo tenía
que regresar 2 días después para España y no tenía tiempo de hacer mucho más,
encontramos una zona segura con bloques ya establecidos y bien asentados, muy
parecido al glaciar de Bosons en el Mont Blanc, así que espero haya sido grata
su corta experiencia en este glaciar, seguro que a partir de ahora y cada
invierno, le podrá sacar el polvo a sus nuevas herramientas.